QUE SE LO LLEVE TODO LA MÚSICA

viernes, 19 de julio de 2013

No pretendía nada, y dijo todo...

¿Es normal sentir una sensación de arrumbación,  de arrepentimiento cuando las cosas dentro de todo salen bien? Decían que hay que “dejarse ser” capaz me confundí, y lo estoy tomando como “dejarse estar” sí, me estoy dejando, dejando pasar correcciones que no sabes si son las correctas o si es lo que de verdad queres. Nunca odie tanto la forma en la escribo, ese odio muto entre el otro yo, y yo.
Odio profundo al no saber qué hacer con la cabeza, llego a pensar que la que siempre estuvo en el lugar equivocado fui yo, no quiero creer que jamás tuve la razón en esas situaciones en las que decís “mejor no pensar” mejor no analizar Flor. Capaz me creí la mejor analista de Comodoro Rivadavia, sentada a lo último del colectivo,  viendo como la mamá le dice que no al nene, ese chico conectado a sus auriculares mirando por la ventana, la chica que va mensajeandose sin parar y vos le creas el destinario. Pienso que son formas boludas de como una chica llega a imaginarse la mejor analista del 2013 y más todavía.
¿El problema soy yo?  ¿Tengo que tener un problema?  No hay problema, en buscar problemas, en cinco minutos te lleno la lista.
Le doy tanta importancia al pensamiento que dejo de lado la acción, me preocupo, pienso, me preocupo y pienso pero ahí queda…
Tengo que decir algo más, yo todavía soy una de esas personas ilusas que pretende cambiar el mundo como si nada, como puedo ser tan idiota de querer ayudar hablando, si prácticamente las personas se matan gritando y hasta a los golpes, lo peor es que a veces nos entendemos más fácil así ¡Pero no! No quiero eso, quiero que se empiezan a tomar valor las palabras, sé que la conclusión se torna en una acción, ¿si no para que están las moralejas de los cuentos? Si nunca queres aprender nada, y si cedes tiene que ser a tu modo, ¿Por qué todo entorno a vos? La consideración también existe, pero temo decirles que el egoísmo tiene el primer puesto.
La cuestión ya no es ser diferente, si no ¿Por qué así? No me importa cuán bien o mal este hecho el texto, no me importa si llego a mezclar las cosas, ¡Si en mi cabeza esta todo echo una ensalada!
Tengo que soportar las críticas de todos, pero ese no es el problema, el problema está en mantener mi crítica y saberla escuchar. A veces pienso que la que habla es otra, y no Florencia. Capaz Melanie pide salir, pide reconocer el cargo que le tocó. ¿Soy yo la enferma? Como que nadie me aviso y nunca me mostraron sus licencias en SABELOTODO… Yo nunca mostré la mía, pido disculpas a los que se tomaron el tiempo de ponerse en frente mío para hacer que mi cabeza haga un conjunto de palabras inciertas que a veces suelen disfrazarse de ciertas.
Les tengo miedo, tanto miedo al que dirán, por más que no te conozca te llego a tener miedo, pudor.  Los nervios cesan cada vez que se me presenta alguien nuevo, ya sea para cuidarme, lastimarme o solo para decirme “Te doy el vuelto en caramelos ¿dale?”
Lástima tanto que te traten de enferma, es que llego a creer que de verdad lo estoy. Me acuerdo que pedía a gritos alguien que me descubra, que me llegue a encontrar, tengo que confesar y saber entender que pedía a gritos un “¿Cómo estás?” sincero. Pero lo que nunca me fije, fue si en verdad yo permitía que me dejen encontrar, si yo también respondía con un “Bien, estoy muy bien” sincero.  Soy la que se “quema el mate”, la que habla por demás de molestias, siempre en doble sentido, que nunca nadie llega a comprender, e irrita, y ahora si entiendo la irritación de escucharme sin un fin. Porque todos siempre quieren un fin, si la cosa no tiene beneficios la dejo para vos… ¿Es así o me equivoco? Hable en pasado como  si ya se hubiese arreglado ese temita, pero no,  sigue de pie, firme sin querer cambiar, lo peor es que yo misma pongo esa barrera, siento que conocí gente que mejor perderla, pero eso les pasa a todos, lo que hace la diferencia, es que de esa gente que deje pasar, que perdí por decirlo de alguna manera, fue porque yo logre sacar lo peor de esa persona, no me echo la culpa de todo, pero digamos que un 50% de eso es de mi propiedad, y en cierto punto me gusta, lo tomo como un mini optimismo para no sentirme el 100% culpable de haber hecho tanto mal, a pocas personas, pero en fin un mal que no tenía fines de lucro, va solo fines personales pero no con mi bolsillo.
Creo que la primera que tiene que aprender a no estar mucho de alguien sea quien sea, soy yo. Y vos también… Como afecta en uno el ambiente en el que estas es increíble, o quizás yo soy la  increíble estúpida que estimula todo lo bello de una forma mágica, o inalcanzable, ¿puede ser inalcanzable y ser real a la ves?
No busco respuestas, son preguntas retoricas. “Cuando no hay fuerzas, no hay un objetivo visible a la vista. Cuando al fin logras cultivar tus sueños y las metas, resulta que el mundo no te espero, y llegaste tarde” Eso diría yo, en plena decadencia,  pero me temo que hoy en día tomo las cosas en otro vaso. Por más que pasen los años siento, que si alguien me permite sacar todo afuera, voy a dejar de ser Florencia, pero tampoco podría. Porque cada vez que trato, siento que no vale, no sirve,  lo impide el llanto que llora desconsoladamente por dentro.
Soy Florencia, me presento, no sé si el gusto será tuyo o mío, pero temo de tu critica, de tu forma de pensar hacia mí. Ya no me creo un tanto fría, solo con una personalidad un poquito frígida,  y no quiero escribir más de mí. Siempre la presentación a lo último, primer síntoma de llamarme y ser Florencia.



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