Empezar para pensar,
pensar para empezar. Y yo no sé
por dónde empezar, la sensación de quedarse atascado en el trafico cambia el
comienzo del día, pero no es eso. Si no, ver como el tráfico avanza y vos
seguís en el mismo lugar, seguís llegando tarde, seguís pensando para empezar
pero recién empezaste a pensar… Tu vida
consiste en acción-reacción pero antes que esto, existe el instinto, y este
nace de uno influenciado por la reacción que provoca la acción del que está del
lado del frente, en el costado o el de arriba. Afuera llueve y escucho la
canción más triste de la lista de reproducción, pero ni siquiera llega al punto
de bajonearme. Escucho la lluvia caer en el techo, y me doy el tiempo de
ponerme triste. La reflexión nocturna es la más dura del día, la almohada te
sentencia a muerte y la cama como testigo de tal idiotez que se soluciona
durmiendo demás y llegando tarde, pero siempre temprano para estar atascada en
el tráfico y ver a todos pasar. Las personas siempre están aferrándose a una fe,
a un ente, a un sueño, yo me aferro al horóscopo chino y a una charla inquieta
conmigo y mira como estoy…
No se me va la maldita costumbre de escribir al son de
Coldplay, y eso que no es mi banda favorita. A veces no sé si es mejor que
nadie espere nada de vos, o que tengan mil expectativas del paso que vas a dar.
Yo creo que lo mejor sería gritar a los cuatro vientos lo que realmente quiero
en mi vida pero las magnitudes de la realidad dan miedo, te hacen retroceder
veinte casilleros a la mañana y a la hora de la merienda resulta que avanzaste catorce, de eso se trata la
vida ¿no? Desde una visión de video juego de sega. El miedo es miedo y da miedo
pensar en el él, pero porque no verlo como una herramienta de evolución y de
reflexión. El miedo llega en un punto en que te fortalece, en el momento que le
decís: “Basta, ándate” Así como por lo general sucede con otras cosas, el miedo
cansa, y tiene fecha de vencimiento. Pero cuando uno lo tiene incorporado hay
que disfrutarlo, burlarse y tenerle respeto a la vez, es algo contradictorio,
pero Florencia lo reproduce así…
