QUE SE LO LLEVE TODO LA MÚSICA

miércoles, 23 de mayo de 2012

El destino no hace visitas a domicilio, hay que ir a por él!


Son momentos difíciles, momentos que sin duda te marcan y no se olvidan. Pero lo peor de todo eso es que haces daño a la persona que siempre está a tu lado apoyándote y eso no me lo puedo perdonar. No quiero seguir hundiéndome y por consiguiente hundiéndolo a el, lo que quiero es que cada día sea especial, y guarde pequeñas porciones para no olvidarlas nunca. Que al despertarse sea ella quien me alegre y que al acostarme no pueda parar de pensar en ella. Y a pesar de que muchas veces me guarde las cosas, mi próximo reto es hacerlo feliz para el resto de su vida. Si tan solo pudiera hacerlo,Porque ahora mismo solo puedo pedir disculpas, me pregunto cuánto puede soportar un corazón... "Enamorarse no es tener muchas cosas en común ni siquiera tiene algo que ver con la atracción física, enamorarse es que él diga “¡Hola!” y te tiemblen las piernas." Sé que todo lo que tenía no puede compararse a lo que tengo ahora, o mejor dicho, todo lo que vivía no puede ser comparado a lo que vivo ahora, no porque sea bueno o malo, ni mejor ni peor. Siempre tuve los pies sobre la tierra y la mirada en el cielo, quizás demasiado, pero no me arrepiento de lo hecho, porque aunque suene trillado: lo hecho, hecho está. A decir verdad, encontré de todo en poco tiempo y el desarraigo no fue lo que esperaba, quizás porque siempre sentí que nunca eche raíces en ningún lado. No me siento cómoda estando en un solo lugar por mucho tiempo. Sin embargo, no puedo quejarme, ahora descubrí que tengo una mirada más positiva de lo que nunca pensé que podía llegar a tener. Aun así, tengo mis nubes negras y mis días de odio contra todo el universo, pero es algo que encuentro saludable. Me gusta la idea de concentrarme más en mí, sin dejar de contemplar el cielo y seguir caminando porque estoy cada vez más cerca de mis objetivos, y si estoy donde quiero estar no lo sé. No me gustan las despedidas, no me gusta extrañar, lloro por todo y por nada y en los peores momentos. La verdad que mi plan de vida es muy simple, me conformo con poco y no puedo ofrecer nada más que lo que soy, con todas mis virtudes y mis defectos, con mis finales felices y mis tragedias griegas. Tal vez sería mejor que no volvieras, quizás fuera mejor que me olvidaras. Volver, es empezar a atormentarnos, a querernos para odiarnos, sin principio ni final. Nos hicimos tanto tanto daño, que amor entre nosotros es martirio, jamás quiso llegar el desengaño, ni el olvido y el delirio, seguimos siendo igual. Cariño como el nuestro es un castigo que se lleva en el alma hasta la muerte, mi suerte necesita de tu suerte, y vos me necesitas mucho más. Por eso no habrá nunca despedida, ni paz alguna habrá de consolarnos, el paso del dolor ha de encontrarnos de rodillas en la vida, frente a frente y nada más. En este momento tengo una soledad traicionera, es un vicio. Porque al principio nos gusta, la paz que se siente al escucharse uno mismo. El poder conversarse y hablarse y reflexionarse. Pero, ¿qué pasa cuando uno se cansa de la soledad? Reconoce que todo lo bueno que tenía era puro espejismo. Da bronca, frustración. Ahí cuando nos golpea en el hueco del estómago, ahí cuando se transforma en un estado del alma, ahí reaccionamos. Pero ella se mantiene firme en nosotros. Y ahí, ahí se cae en la cuenta: No hay forma de salir, por eso esta bueno pausar los buenos momentos.

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