¿Es normal sentir una sensación de arrumbación, de arrepentimiento cuando las cosas dentro de
todo salen bien? Decían que hay que “dejarse ser” capaz me confundí, y lo estoy
tomando como “dejarse estar” sí, me estoy dejando, dejando pasar correcciones
que no sabes si son las correctas o si es lo que de verdad queres. Nunca odie
tanto la forma en la escribo, ese odio muto entre el otro yo, y yo.
Odio profundo al no saber qué hacer con la cabeza, llego a
pensar que la que siempre estuvo en el lugar equivocado fui yo, no quiero creer
que jamás tuve la razón en esas situaciones en las que decís “mejor no pensar”
mejor no analizar Flor. Capaz me creí la mejor analista de Comodoro Rivadavia,
sentada a lo último del colectivo,
viendo como la mamá le dice que no al nene, ese chico conectado a sus
auriculares mirando por la ventana, la chica que va mensajeandose sin parar y
vos le creas el destinario. Pienso que son formas boludas de como una chica
llega a imaginarse la mejor analista del 2013 y más todavía.
¿El problema soy yo?
¿Tengo que tener un problema? No hay
problema, en buscar problemas, en cinco minutos te lleno la lista.
Le doy tanta importancia al pensamiento que dejo de lado la acción,
me preocupo, pienso, me preocupo y pienso pero ahí queda…
Tengo que decir algo más, yo todavía soy una de esas
personas ilusas que pretende cambiar el mundo como si nada, como puedo ser tan
idiota de querer ayudar hablando, si prácticamente las personas se matan
gritando y hasta a los golpes, lo peor es que a veces nos entendemos más fácil así
¡Pero no! No quiero eso, quiero que se empiezan a tomar valor las palabras, sé
que la conclusión se torna en una acción, ¿si no para que están las moralejas de
los cuentos? Si nunca queres aprender nada, y si cedes tiene que ser a tu modo,
¿Por qué todo entorno a vos? La consideración también existe, pero temo
decirles que el egoísmo tiene el primer puesto.
La cuestión ya no es ser diferente, si no ¿Por qué así? No me
importa cuán bien o mal este hecho el texto, no me importa si llego a mezclar
las cosas, ¡Si en mi cabeza esta todo echo una ensalada!
Tengo que soportar las críticas de todos, pero ese no es el
problema, el problema está en mantener mi crítica y saberla escuchar. A veces
pienso que la que habla es otra, y no Florencia. Capaz Melanie pide salir, pide
reconocer el cargo que le tocó. ¿Soy yo la enferma? Como que nadie me aviso y
nunca me mostraron sus licencias en SABELOTODO… Yo nunca mostré la mía, pido
disculpas a los que se tomaron el tiempo de ponerse en frente mío para hacer
que mi cabeza haga un conjunto de palabras inciertas que a veces suelen
disfrazarse de ciertas.
Les tengo miedo, tanto miedo al que dirán, por más que no te
conozca te llego a tener miedo, pudor.
Los nervios cesan cada vez que se me presenta alguien nuevo, ya sea para
cuidarme, lastimarme o solo para decirme “Te doy el vuelto en caramelos ¿dale?”
Lástima tanto que te traten de enferma, es que llego a creer
que de verdad lo estoy. Me acuerdo que pedía a gritos alguien que me descubra,
que me llegue a encontrar, tengo que confesar y saber entender que pedía a
gritos un “¿Cómo estás?” sincero. Pero lo que nunca me fije, fue si en verdad
yo permitía que me dejen encontrar, si yo también respondía con un “Bien, estoy
muy bien” sincero. Soy la que se “quema
el mate”, la que habla por demás de molestias, siempre en doble sentido, que
nunca nadie llega a comprender, e irrita, y ahora si entiendo la irritación de
escucharme sin un fin. Porque todos siempre quieren un fin, si la cosa no tiene
beneficios la dejo para vos… ¿Es así o me equivoco? Hable en pasado como si ya se hubiese arreglado ese temita, pero
no, sigue de pie, firme sin querer
cambiar, lo peor es que yo misma pongo esa barrera, siento que conocí gente que
mejor perderla, pero eso les pasa a todos, lo que hace la diferencia, es que de
esa gente que deje pasar, que perdí por decirlo de alguna manera, fue porque yo
logre sacar lo peor de esa persona, no me echo la culpa de todo, pero digamos
que un 50% de eso es de mi propiedad, y en cierto punto me gusta, lo tomo como un
mini optimismo para no sentirme el 100% culpable de haber hecho tanto mal, a
pocas personas, pero en fin un mal que no tenía fines de lucro, va solo fines
personales pero no con mi bolsillo.
Creo que la primera que tiene que aprender a no estar mucho
de alguien sea quien sea, soy yo. Y vos también… Como afecta en uno el ambiente
en el que estas es increíble, o quizás yo soy la increíble estúpida que estimula todo lo bello
de una forma mágica, o inalcanzable, ¿puede ser inalcanzable y ser real a la
ves?
No busco respuestas, son preguntas retoricas. “Cuando no hay
fuerzas, no hay un objetivo visible a la vista. Cuando al fin logras cultivar
tus sueños y las metas, resulta que el mundo no te espero, y llegaste tarde” Eso
diría yo, en plena decadencia, pero me
temo que hoy en día tomo las cosas en otro vaso. Por más que pasen los años
siento, que si alguien me permite sacar todo afuera, voy a dejar de ser
Florencia, pero tampoco podría. Porque cada vez que trato, siento que no vale,
no sirve, lo impide el llanto que llora
desconsoladamente por dentro.
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