QUE SE LO LLEVE TODO LA MÚSICA

viernes, 21 de junio de 2013

Nos fallé.

Tengo los ojos  altos, olor a viento y animo de perdedora alegre. Nada mal diría el optimismo que siempre quiere resaltar más que un mismo resaltador amarillo. Che, ¿en serio crees que no te gustan los domingos? No te conozco, pero te estaba espiando y al parecer en tu vida es peor un miércoles que el rutinario lunes con L de Luna.  Algún día nos vamos a enterar como tendríamos que haber hecho las cosas, y eso va pasar cuando estemos enterrados dos metros bajo tierra. ¿Y si en vez de reclamar todos los miedos que tenemos, nos ponemos a soñar un poco? Diría alguien totalmente en ruinas, un iluso. Yo le preguntaría, ¿Qué harías si no tuvieras miedo, entonces? Ya no pasa solamente por dudar, se ve que se instaló como moda, el “dudo de mis dudas” si es así, yo estoy a la moda… Me preguntaron por vos y no sabía que decir, fue porque dude de mí, me parece.

Días cortos, noches largas, así es el Invierno, ¿ahora se entiende porque me gusta tanto? Espere toda la mitad del año, para llegar a mi estación, a mi estado vegetal, va de vegetal no tiene nada, estoy más interactiva que nunca.  Llenaría mi casa de palabras, para sentirme un tanto más definida. Quiero una bonita casualidad que me rompa la cabeza contra la pared,  
¡Feliz invierno, con F de frivolidad!

miércoles, 5 de junio de 2013

El amore se fue por el inodore.

El mismo ritmo, la misma sustancia,  la misma gente y un lugar distinto. No, mayormente es; la misma sustancia, el mismo lugar, distinto ritmo, distinta yo.  Los que están, ya no me importan, total es siempre lo mismo ¿no? Hay veces en que en vez de comunicarnos, solo interferimos, somos una molestia que nos gusta. Hoy observaba a una persona ciega caminando en pleno centro, caminaba lo más bien dos piernas dos brazos, una persona, al lado de ella iba una señora se la veía apurada, se tropezó con una baldosa. Ahora yo digo, que sería de nosotros si todos en el planeta Tierra seriamos no videntes, llego a pensar que veríamos mejor las cosas, si fuéramos sordos, escucharíamos siempre la palabra del otro, si fuéramos mudo, hablaríamos lo justo y necesario, si fuéramos  inválidos, haríamos mejores caminos. Si fuéramos así, la palabra del otro tendría valor y lógica, por escuchar atentamente al otro, y caminaríamos derechos y firmes. Pero derechos y firmes, me suena a ejército militar. Ahora yo no sé si estar desprolijo y chueco  estará mal como estilo de vida. Hoy la gente lo único que quiere ver son amaneceres y atardeceres interminables, lunas radicales y soles irrádial
es.