Soy valiente y tengo miedo, soy lejana de mi misma y estoy
cansada de este juego de la calle sin salida. Creo que este texto va ser el último,
quizás por mucho tiempo más. Termine de confirmar que me suicide mentalmente,
la soga se cortó y mi mente quedo tirada y embarrada. Ya no me pregunto qué
hacer ni como, me asusta estar aturdida, en este clima no sé qué puedo llegar
hacer conmigo. Esto ya no es un paréntesis indefinido, esto ya es crudo y
fresco y más que definido, no sé si yo no puedo alcanzar a nadie, o estoy más
halla de todos y de todo. Todos disimulamos estar bien, yo lo disimulo hace
seis años contados, hace seis años que no puedo contarle a nadie las cosas que
merodean en mi cabeza. Y hoy rompí el cristal de mi cabeza, ya no puedo conmigo
no puedo llevar más esta relación, necesito divorciarme de mi psiquis y la única
forma de desquitarme y estar en armonía es irme, en cuerpo y alma, porque ya no
soporto esto ya no me resisto. Cada vez que hago un cierre de todas las cosas
al fin de cuenta la persona más próxima a mí, soy yo, Florencia. Soy con quien
me peleo a diario, soy el por qué hoy ya no soporto. Siempre que mire a la izquierda,
a la derecha, arriba y abajo había alguien ahí hasta más de una persona me
estaba esperando. Pero nunca encontré a nadie, encontré a personas “como la
gente” miserables, miedosos, fracasados, egoístas pero algo tenían de bueno que
los hacia ser “gente”, yo solo gaste mis seis años en analizar cada persona que
se me interpuso en frente mío, y nada más que eso. Hoy no necesito que nadie
entienda lo que escribo, hoy ya es tarde espere mucho tiempo para que alguien
vea lo verdadero en mis ojos, nadie lo descubrió, porque nadie lo notó sin
embargo solo tengo una mirada vacía nada de otro planeta, pero en fin ninguno en
la vida lo percibió. El amor, el dolor, el sufrimiento, la felicidad, la
tristeza, la risa, el llanto, el odio y cuantos complementos más me acabaron de
completarme a mí misma, porque solo son retoques que la vida me dio para poder
canalizarme, que más que canalizarme me fui por la banquina. La gente habla,
miente, exagera y traiciona. Sus palabras duelen más que los golpes y todos lo
sabemos, por eso las dicen. Nadie va a cuidarte, nadie va hacer nada bueno por
vos si no lo beneficias. Cuan atrevida es la ignorancia humana. Cuantos ciegos
se niegan a ver… O simplemente no tienen el sentido capacitado para verla. Voy
actuar como si nada me interesara, como si nada pasara, voy a pasar desapercibida
un muerto en vida.


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